20 mayo, 2007

La influencia de los comics

Si pudiéramos tener plena conciencia de nuestro pasado, si recordáramos cada cosa vista y experimentada en nuestra infancia, quizás llegaríamos a sorprendernos de lo que ayer era parte de nuestra cotidianidad y hoy es parte consustancial de nuestro ser.

Pensemos por ejemplo en las comiquitas. Esas tres o cuatro horas (quizás más) que dedicábamos en disfrutar de las peripecias de nuestro héroe tienen que haber servido, digo yo, a formar de parte en la construcción de nuestra lista de valores y acciones que rigen nuestra vida de adultos.

De ser eso cierto, lo que vi hace unas semanas en un canal venezolano me causó cierta intriga. Estaba en el querido oficio del zapping cuando de pronto me topo con un episodio de Mazinger Z. La nostalgia y el recuerdo dibujaron una sonrisa bobalicona en mi rostro, sonrisa que fue desapareciendo poco a poco hasta que comienzo a ver algo extraño en la historia: Afrodita, la robot de la serie, quiere ayudar a Mazinger en la destrucción de un robot enemigo. Resulta que Mazinger se molesta por eso y comienza a golpear y a dar patadas a su compañera para que regrese a la casa a ocuparse de las cosas de "mujeres". Lindo episodio.

Otro episodio "curioso" de Mazinger lo encontré en Youtube. Esta vez me hizo recordar una escena de la película "Todo lo que quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar", de Woody Allen. La escena de Mazinger, en el más freudiano y psicodélico estilo, nos deja como moraleja que un buen par de senos nos puede salvar de un mal día y elevarnos hasta la gloria.

Pero no se preocupe; todo, a fin de cuentas, es un juego de niños...

3 comentarios:

  1. tengo un amigo que dice que muchas de las patanerías son aprendidas de esta manera... e fin, algo a lo que no estabámos conscientes en esos días de infancia.

    un saludo

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  2. Quizás, Ricardo, quizás... ¿O serán ganas de echarle la culpa a Bart Simpson de nuestras metidas de pata?
    Gracias por la visita.

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  3. je, je.
    Y que será lo que aprenden esos niñitos que solo juegan a matar bichos, monstruos o a humanoides en esos maravillosos juegos de video?

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