24 noviembre, 2006

¡¡¡Por la parada por favor!!!


Ya de regreso, les comento que este viaje de varios días por Cumaná, tierra de Andrés Eloy Blanco y Ramos Sucre, dejó en mí migajas de asombro ante la diversidad de paisajes y de culturas que pueblan nuestro país. En particular, la cotidianidad me enseñó más claramente que cada poblado hila sus actos, sus mentalidades, sus creencias y va tejiendo así su manera de ser, su identidad. Por ello, montarme en un transporte por puesto, confrontar mi cotidianidad con otra ciudad, fue más eficaz que un seminario completo sobre diversidad cultural. Cada ciudad tiene su manera peculiar de transporte público y sus usuarios adoptan también situaciones particulares. En Puerto Ordaz, por ejemplo, al transporte público se le llama “perrera”. No es más que una camioneta pick up provista de un techo en la batea. Cada “perrera” está identificada con un cartel que dice “Directo”, y aunque esa palabra posea un cariz positivo, el ver ese transporte que avanza a 120 Km/H atiborrado de personas nos hace pensar inmediatamente en la expresión “Directo al infierno”.
En Barinas es otra cosa. El transporte público en su mayoría está constituido por grandes buses y al abordarlos se debe pagar el monto del pasaje, no al bajar, y la parada se pide aplaudiendo. En Mérida se paga el pasaje al bajar de las “busetas” y se pide la parada como agradeciendo por una gracia concedida: “por-la-parada-señor-si-es-usted-tan-amable-y-me-hace-el-favor”.
La única diferencia entre la “buseta” merideña y la valerana es el merengue que oímos en esta última y que acompaña la travesía de los 35 usuarios que van en el transporte de 20 puestos.
Hace dos días estuve recorriendo las inmediaciones de la casa natal de Andrés Eloy Blanco y Ramos Sucre. Eran aproximadamente las 5 de la tarde y ocurrió algo sorprendente: entre 200 y 250 personas esperaban ansiosas la llegada de algún bus que los llevara de regreso al hogar. Durante hora y media pasaron tres o cuatro buses y la cantidad de personas aumentaba en las paradas. Ni buses, ni busetas, ni perreras, ni taxis… Nada que se moviera…
Un cumanés nos sacó del asombro:
-“Eso es normal. Aquí hay muy poco transporte y los pocos que hay prefieren irse temprano a ver una película en la casa que ver la película de matazón dentro de su transporte. Hay mucho malandro”.
Cada cabeza es un mundo, cada poblado es un sistema solar…

7 comentarios:

  1. Anónimo6:31 p.m.

    Como se nota que el congreso era de turismo... Dime, además de conocer de cultura local, qué otro aspecto de esa hermosa ciudad capturason tus hermosos ojos miel...
    Mencionas paisajes? Cuáles, me gustaría deleitarme leyendo tus lineas sobre ellos, estoy segura que tu descricpción sera tejida entre la historia, los ritos y la mejestuosidad de un letrado como tu...

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  2. giraluna2710:03 p.m.

    Cumaná tiene tanta cosas-eventos-paisajes-personas hermosas que sería imposible hablar de todas en un texto. Este blog es tuyo y respeto tu espacio, tu voz y tu pensamiento. No está dado para complacer a un público sino para compartir tu óptica con otras.
    Sé de tu curiosidad y punto de vista particular en torno al transporte público.Sin embargo, aunque no soy cumanesa, amo profundamente esa ciudad y ¡amigo! aprovecho tu espacio, sin ánimos de crear polémicas, para decirte con toda franqueza y sin tono de resentimiento social, como parece ser el sabor del comentario anterior (que me disculpe el anónimo, pero no se hiere a quien no tiene identidad), que lamento que ante tanta belleza te hayas detenido en la "matazón" que implica conseguir transporte público en el centro de la ciudad, porque en Cumaná eso sólo ocurre en la calle Mariño, Bermúdez y la avenida que deja ver lo sucio y seco que está el río Manzanare, que señalo no es nada diferente a la tortura-agonía que pasan, frente a la Torre Caura, las personas que a esa hora van para San Felix o las que están en la 45 y vienen para Unare, Las Amazonas o Core 8. La diferencia en la espera es que aquí nadie saluda a nadie, no hay primos, amigos ni vecinos, no hay chistes y no existe la conversación espontánea que abunda en todos los cumaneses. No me imagino en una buseta merideña escuchando merengue o vallenato sin sonreírle al pasajero del lado (es muy europeo ese estilo del silencio y la negación de la existencia del otro).
    ¿Observaste sus sonrisas amplias, sus bromas sobre la mala situación y su dialecto tan particular? Amo la gente de Cumaná y que te hayas detenido sólo en ese detalle, ante lo grande de la ciudad, me entristece... pero son ópticas y te la respeto porque somos diferente. ¿No caminaste descalzo por la playa? ¿No percibiste el olor a pescado que inunda a El Mirador en horas cercanas a la puesta de sol? ¿Pediste un deseo justo cuando se ocultaba detrás del mar? Cómo hubiese querido prestarte mis ojos que no son color miel para que miraras diferente esas colas en la "matazón"... hasta te hubieras reído y disfrutado la espera "Del Transporte Público".
    En cuanto al comentario anónimo... jajajaja... cómo se ve que hay gente que cree que cuando vamos a un "CONGRESO" dormiremos dentro del lugar del evento. Espero que no te haya salido muy costoso el bus que te llevó a la calle Sucre (en dónde quedan las dos casas de los poetas mencionados). Me alegra que hayas caminado el pasillo que Ramos Sucre recorría todas las noches durante su perpetuo insomnio y que inspiró ese verso que me gusta tanto "Yo quisiera estar entre vacías tinieblas porque la vida lastima cruelmente mis sentidos..." y percibido el olor a Venezuela Colonial que conserva la casa del padre de "quien tiene un hijo tiene todos los hijos del mundo" Andrés Eloy Blanco.
    No le des importancia a ese anónimo. Es simplemente otra visión del mundo y él o ella (creo que ella)esperaba algo más poético y romántico. Creo que nos acostumbraste a todos tus amigos y antagónicos a otros tonos, obviamente, nada parecido al petulante que te escribió antes que yo.

    Un beso y un abrazo de tu amiga de siempre! Sin fanatismo ni clubes pro-defensa. Tú te defiendes solo.

    Pd.: no te hagas eco de la camisa de fuerza que te quieren imponer bajo el nombre de letrado! Diego=instruido (¿En qué idioma?¡No importa!)

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  3. Giraluna: Por supuesto que Cumaná es más que su transporte público. Ya verás que poco a poco iré mostrando otras impresiones de la ciudad que quedaron en mí (no quiero adormecer los pocos lectores de Saparapanda con textos larguísimos). No juzgué una manifestación cultural como mejor una que otra. Mostré sí la diversidad y denuncio con el post el estado de abandono y desidia en que se encuentra esa ciudad. Una muestra es la casi ausencia de transporte... En otro post podré hablar de la impresión que me dio la falta de sentido histórico del cumanés, al dejar abandonadas, a su suerte, importantes casas del centro de la ciudad. La gobernación quemada es un ejemplo claro. Pero Giraluna, este espacio para apoyar y disentir, para saludar y dejar recados de compras y favores. Todo es permitido mientras no nos salgamos de los límites de la ética de la comunicación. Seguimos en la conversa...

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  4. Anónimo3:43 p.m.

    Cumana esta bien por un ratico

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  5. Ay, Cumaná, quién te viera y por tus calles pasara...Tengo recuerdos hermosos de la ciudad de Cumaná, allí estudié pregrado en la UDO, tuve mi primer empleo y allí nació mi hija. Amo esa ciudad, la visité hace un par de años y me quedé muy triste por el abandono que observé, lo del transporte es serio, la zona del centro sigue siendo un caos, al lado de la casa de Andrés Eloy había una manifestación de empleados públicos, todo se veía revuelto, había mucha suciedad, la grama del Parque Guaquerí estaba muy seca con el Manzanares a la vera...increíble. No podemos negar el abandono que hay en nuestra querida tierra...esa es la realidad. Saludos cordiales

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  6. Rigoberto Godoy11:10 p.m.

    Estimado Diego, aunque el transporte público de CIUDAD GUAYANA (y no Puerto Ordaz!!!!), es de los peores del país, es inapropiado decir como lo planteas que al transporte público en Puerto Ordaz se le denomina Perreras, puesto que dicha denominación se aplica solo a una parte de éste. Por otro lado, pensé y me equivoqué, que ibas a basar tu "tumusa" literaria, por ejemplo, en el mar infinito que quienes tienen la dicha de estudiar en la UDO-Sucre en su escuela de ciencias pueden disfrutar como colofón en cualquier momento y en cualquier lugar, o quizás que versaras tu discurso sobre tu experiencia dentro de un tapaíto rumbo a Araya, la polifonía del hablar oriental, la cercanía y pegajosa empatía del cumanés o sencillamente, de haber estado en ASOVAC más solo que la una, literariamente hablando!!!!.
    Un abrazo ulandino y unegista!!!!

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  7. He dejado pasar tantas cosas en mi vida, espero que no sea tarde cuando finalmente pueda conocer la casa de esos dos excelsos poetas venezolanos.

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