03 mayo, 2008

Sobre literatura


"En 1971 apareció un librito de un autor venezolano, Ludovico Silva, El estilo literario de Marx (México: Siglo XXI), que se tradujo al italiano en 1973. Creo que ahora es prácticamente imposible de encontrar y valdría la pena volverlo a imprimir. Silva analizaba minuciosamente toda la obra de Marx, recorriendo también la historia de su formación literaria (pocos saben que escribió también poesías, aunque, según los que las han leído, malísimas)."

Umberto Eco
. "Sobre el estilo del Manifiesto". En: Sobre Literatura. España: Random House Mondadori, 2005.

02 mayo, 2008

Historia universal de las piedras

"Dichosa la piedra dura porque esa ya no siente"
Rubén Darío

Cuando llegue el final, las piedras quedarán como únicas sobrevivientes de la hecatombe. Iniciará entonces el desmesurado correr de los siglos para que ellas evolucionen y dominen el planeta. De los instrumentos de madera pasarán a los de metal y, gracias al fuego, podrán moldear la naturaleza según sus designios. Crearán el arte (esencialmente rupestre), la religión (cuyo dios será una roca omnipresente) y las ideologías (que intentarán siempre separar unas piedras de otras).
Las piedras serán los únicos seres vivos que utilicen su inteligencia para la destrucción de sus semejantes. Crearán campos de concentración, que llamarán "canteras", como símbolo de su propia estupidez. Llegarán a un grado excelso de desarrollo tecnológico, pero con un deficiente desarrollo espiritual.
Podrán realizar viajes espaciales y enviarán piedras en la búsqueda desesperada por conseguir piedras en otros planetas; quizás con la intención de no sentirse tan sólos en el universo.
Cuando la incertidumbre, el vacío espiritual y la oquedad existencial dominen a las piedras, el eterno retorno hará accionar la cuenta regresiva de la destrucción.
En ese instante la última piedra, mientras exhala el resto de vida, pensará que de nada sirvieron tantos siglos de cultura, tantos milenios de ciencia y tecnología, para que al final de los tiempos otra especie dominara el planeta.
Todo eso pensaba la piedra mientras se balanceaba en la mano de un niño que intentaba derribar un mango con una pésima puntería.

26 abril, 2008

El hombre escindido

Cada vez que llega a mis oídos la vieja polémica entre las ciencias y las humanidades, cada vez que presencio el sempiterno dilema de determinar la superioridad de una o de otra, recuerdo inevitablemente a Medardo de Terralba, mejor conocido como el Vizconde Demediado. Ese personaje de la literatura italiana, creado a mediados del siglo XX por Ítalo Calvino, representa a un ser humano escindido, víctima de un cañonazo que lo había separado en dos mitades, las cuales se habían salvado de una manera fantasiosa y que, desde ese momento, vivían de manera independiente.

Creer que las ciencias pueden desarrollarse separadamente de las humanidades, y viceversa, es asegurar que el mundo es maniqueo y que el Vizconde Demediado puede aparecerse en cualquier rincón de una supuesta realidad cuadriculada. La modernidad, en su empeño por racionalizar y clasificar el mundo, ha intentado convertir a los seres humanos en Demediados, la razón separada de la pasión, un corazón desvinculado de su cerebro.

Decíamos que la polémica entre las ciencias y las humanidades es vieja y sempiterna aunque, para algunos, es un falso problema ya superado. Sí, es un falso problema que intenta hacer irreconciliable lo que en realidad puede verse como las dos caras de una misma moneda; pero lo que dudamos, y eso lo podemos comprobar de distintas maneras, es que esa falsa oposición haya desaparecido del imaginario social.

Oigamos por ejemplo en los pasillos de la universidad, o en sus cafetines, la velada rencilla entre los estudiantes de ingeniería y los de educación. Los primeros, los de ingeniería, desvalorando los estudios de educación argumentando que eso es muy fácil, que sólo hay que saber cortar foami y pegar cartulina para salir con una excelente nota. Los de educación, por su parte, critican los estudios de ingeniería aduciendo que eso es sólo aprenderse la fórmula y, cual máquina, dar un único resultado; es una profesión para personas carentes de creatividad, nada que una buena calculadora pueda resolver. En esta situación, que se repite en todas las universidades del país, encontramos la idea de una supuesta superioridad de la ciencia por sobre los estudios humanísticos, quedando reservada la racionalidad para la primera y la pasión para la segunda.

En este sentido, el currículo de los estudios científicos desecha toda asignatura que presuma complicidad con las artes, con la literatura, con las humanidades en general. Una materia para aprender a redactar y otra para hablar de la sociedad venezolana son más que suficientes para dar un barniz humanista a las ciencias. En definitiva, la esencia utilitarista de la pedagogía de Dewey, que da valor a lo que tiene aplicación en la realidad, hace de la humanidad una masa acrítica, descorazonada y sin perspectiva de comunión con los semejantes. Mejor lo dice Luis Beltrán Guerrero:

La ciencia –una faceta de la actividad humana- no es educadora; es instructiva. No es formadora de espíritu, es formadora de mentes, nunca de corazones, y menos de la totalidad del ser. La técnica –derivativo de la ciencia- mucho menos podría abrogarse el papel de formadora. Apenas si educadora de la mano, no alcanza a la mente ni al corazón.

18 abril, 2008

Buenas nuevas

Ya pasaron los días de abandono para con este blog y la mano, liberada un poco de los tediosos informes y cartas de trabajo, quiere regresar a teclear lo que le provoque. Y ahora que regresa, no quiere dejar pasar la buena noticia del veredicto del Concurso de Cuentos de la Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores. En el concurso premiaron a dos buenos amigos. Felicitaciones y que siga la escritura...


El veredicto le rinde honor a su nombre, y con creces. La edad promedio de los ganadores de los tres premios del Concurso de Cuentos de la Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores, es de 23 años y medio. También resultó notoria la presencia de diversas regiones del país en el cuadro final. En fin, el jurado compuesto por los reconocidos narradores venezolanos Eduardo Liendo, Federico Vegas y Oscar Marcano, otorgó los primeros premios a los siguientes cuentos y autores:

1er lugar: El cuento Curvas, enviado bajo el seudónimo Holden Caulfield, que corresponde a Fabian Alberto Coelho Castro (Mérida)

2do. Lugar: El cuento Noche Blackblue, firmado con el seudónimo A.K.A., el cual resultó ser Jesús Miguel Soto (Caracas)

3er. Lugar: El cuento A la víbora de la mar, suscrito por Pierre Menard, correspondiendo a la joven Yael Farache (Caracas)

También decidió otorgar menciones especiales a los siguientes cuentos y autores (en orden alfabético):

Decálogo del chico bueno, de Scott Anderson García Pacheco (Maracaibo)

El salto, de Leonardo Laverde Botero (Charallave)

Estrategia para matar un gato, de José Antonio Guzmán (Barquisimeto)

La cofradía del dragón, de Julio Alberto Puche Tapia (Maracaibo)


Las lunas de Venus, de Leopoldo Tablante (Caracas)

Los días remotos, de Néstor Luis Bermúdez (Mérida)


Todos estos textos formarán parte del volumen correspondiente a la presente edición del concurso.


15 marzo, 2008

¿El fin de la ideología?

Recuerdo la frenética moda, siempre recurrente, de algunos pensadores apocalípticos que nunca perdían oportunidad de anunciar el cese definitivo de los procesos culturales de la humanidad. Cual predicadores fervorosos, decretaban el fin del libro, del autor, de la historia...
De todos esos anuncios necrológicos, el del fin de las ideologías desató páginas y polémicas que alimentaron la hoguera de la controversia intelectual. A mi mente vienen unos artículos sobre el tema, unos maravillosos de Arturo Úslar Pietri, y alguna frase espléndida de Rafael Cadenas en su libro "Anotaciones".
Se decía por aquel entonces que la humanidad ya no tenía banderas, ni guías, ni posiciones que defender ya que como había cesado la confrontación política entre EE.UU. y la URSS, pues el único dilema de la humanidad era de ahora en adelante el desarrollo de su propia libertad.
Este argumento era ilustrado, en parte, con la comparación de los estudiantes universitarios contemporáneos con los de las décadas de los sesenta y setenta, ejemplo según el cual éstos adoptaban una constante actitud de crítica y combate, a diferencia de aquéllos, los estudiantes de hoy, para quienes la única preocupación consiste en su cerrado mundo de intereses particulares. De ese argumento surgió la desdichada frase: "la generación boba", frase que intentaba identificar a la vacuidad del pensamiento estudiantil.
Toda esta retahíla de palabras viene por la noticia que hace poco días vi por televisión. El deportista olímpico Haile Gebrselassie, maratonista etíope y record mundial en su especialidad, rechazó participar en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 por los altos niveles de contaminación de la ciudad donde se desarrollará la competencia. En la decisión tomada por Gebrselassie no encontramos ninguna postura política, ninguna conciencia ambiental, ningún llamado de urgencia para revertir la situación. Las únicas palabras del maratonista que explican su decisión son las siguientes: "La polución en China es una amenaza para mi salud y me será difícil correr 42 kilómetros en mi condición". Nada más. La razón es sencilla: el famoso deportista no correrá en Pekín porque le puede dar asma. Una oportunidad de oro desaprovechada para seguir con la lucha por el ambiente.
Ha triunfado nuevamente el individualismo...

08 marzo, 2008

La primera imprenta merideña

La primera imprenta que llegó a Mérida fue traída por Francisco Uzcátegui en el año de 1845. Éste la trajo de Barinas y fundó su establecimiento en la esquina donde se interceptan la Avenida 2 Lora y el “Bulevar de los Pintores”. El pueblo merideño, al enterarse de la llegada de la imprenta, salió a la calle con banderas y flores, entre gritos y fuegos artificiales a recibir tan preciada máquina. En 1846 salió de esa imprenta el primer periódico merideño, “El Centinela de la Sierra”, y también el primer libro impreso en Mérida, “Historia completa de todos los concilios ecuménicos”, publicado el mismo año de 1846. Ambas publicaciones se encuentran disponibles hoy día en la BIblioteca Febres Cordero.

02 marzo, 2008

Lunes otra vez

Lunes otra vez

Lunes otra vez, sobre la ciudad

la gente que ves vive en soledad.

Sobre el bosque gris veo morir al sol

que mañana sobre la avenida nacerá.

Calles sin color vestidas de gris,

desde mi ventana veo el verde tapiz

de una plaza que mañana morirá,

y muerto el verde sólo hierro crecerá.

Viejas en la esquina mendigan su pan

en las oficinas muerte en sociedad

todos ciegos hoy sin saber mirar

la espantosa risa de la pálida ciudad.

Lunes otra vez, sobre la ciudad

la gente que ves vive en soledad

siempre será igual, nunca cambiará

Lunes es el día triste y gris de soledad.

Charly García

El Espejo

Hacia el siglo XVIII, la zona que hoy se conoce como parroquia de El Espejo, en la ciudad de Mérida (Venezuela), estaba comprendida por grandes solares y huertas. Se cuenta que en una de esas huertas vivía una humilde anciana quien, mientras barría los alrededores de su casa, encontró un pequeño pedazo de vidrio, el cual dejaba ver al trasluz la imagen de una virgen en traje blanco, con manto azul, las manos juntas en actitud de adoración, coronada y con los pies sobre una media luna. La viejecita guardó la imagen y la colocó sobre el altar de su casa. La noticia fue corriendo de boca en boca por toda la ciudad, naciendo así la adoración a la “Virgen del Espejo”, quizás porque la imagen apareció en un pedazo de vidrio de unos siete centímetros o quizás porque desde un principio fue colocada delante de un espejo para presentarla a los fieles. En 1803 edificaron la Capilla de Nuestra Señora del Espejo en el mismo lugar donde fue encontrada la imagen. Por esta razón a esa zona de Mérida la llamamos hoy “El Espejo”.

01 marzo, 2008

Un recorrido por el mundo de las ideas

"Sin duda alguna, el rasgo más importante que tenemos los humanos es ese afán por descubrir los misterios de la vida, del universo, de la naturaleza humana misma. De igual manera, aunque todos pertenecemos a la categoría de investigadores, está claro que no todos contribuímos del mismo modo al descubrimiento del conocimiento. Esto hace -por fortuna- que algunos se interesen más por indagar más sobre la naturaleza de las cosas, que otros tengan mayor facilidad y posibilidad para discernir sobre su funcionamiento y hacerlas parte de su dominio, que muchos se encuentren con hallazgos que no son precisamente los que buscaban -pero que finalmente nos han resuelto importantes problemas a todos- y que los más valiosos hayan hecho posible que aprovechemos los recursos que nos ofrece este planeta para vivir mejor, e incluso para ser lo más felices que podamos.
Estas páginas pretenden compartir el conocimiento de algunos de los más connotados colaboradores de la evolución social, darles datos de su infancia, de su carácter, de su familia, de su ambiente de desarrollo y de cómo estas circunstancias influyeron para que pudieran obtener los logros que alguna vez se propusieron."

Índice:

-Prólogo
-A manera de introducción
-Cuando preguntar produce cosquillas en el cerebro. Los pensadores
-Con los pies en la luna. Los amigos del espacio, el tiempo y la energía
-Uno más uno son dos, dos por tres son... Los calculadores
-Los defensores de la vida. Los médicos, los biólogos, los...
-¡Aló! ¡Aló! Los comunicadores
-No sólo de estrellas vive el hombre. Los astronautas
-Algo más que maíz y plumas hay en este pedazo del mundo... La ciencia en la América prehispánica
-Para concluir
-Glosario
-...Si deseas continuar el recorrido...

29 febrero, 2008

Mérida y el Hielo

Venezuela importaba hielo desde principios del siglo XIX. Este producto era una exquisitez que sólo estaba al alcance de quienes pudieran pagarlo, generalmente para usarlo como medicamento, pero también para enfriar bebidas y hacer helados. En Mérida, por lo menos hasta los primeros años del siglo XX, el hielo era traído de la Sierra Nevada por cargadores que lo transportaban a sus espaldas en maletas hechas con cuero de chivo. Cada maleta podía pesar de 34 a 46 kilos. Varios relatos de viajeros decimonónicos cuentan cómo las familias más adineradas de la ciudad adornaban sus mesas con hielo traído de la Sierra para halagar a sus invitados más especiales. La primera máquina refrigeradora que llegó a Mérida la adquirieron los hermanos Picón en 1926 para su fábrica de helados y su costo fue de dos mil bolívares.

17 febrero, 2008

Una bitácora para las universidades


Por estos días, como lo reseña la BBC, la Academia Nacional de Ingeniería de los Estados Unidos convocó a 18 expertos de diversas áreas para que identificaran los grandes desafíos tecnológicos que enfrentará el planeta Tierra durante el siglo XXI. Los expertos, entre quienes se encuentra el fundador de Google y el investigador pionero en el campo del genoma humano, llegaron a la siguiente lista de 14 desafíos venideros:

-Volver económicamente viable la energía solar
-Generar energía a través de la fusión
-Lograr el "secuestro" del carbono
-Controlar el ciclo del nitrógeno
-Proveer con agua potable
-Encontrar la forma de "rebobinar" el cerebro
-Prevenir el terrorismo nuclear
-Asegurar el ciberespacio
-Dominar la realidad virtual
-Mejorar las infraestructuras urbanas
-Mejorar la informática orientada a la medicina
-Desarrollar la ingeniería para mejorar los medicamentos
-Profundizar los avances en la educación personalizada
-Explorar las fronteras naturales

Esta lista, pienso, resulta una bitácora para las universidades venezolanas, permitiéndoles definir políticas que guíen sus actividades de investigación y formación que pongan a nuestro país en la cartografía de la investigación mundial.

Crear conocimiento es una asignatura pendiente de nuestras universidades.

18 enero, 2008

El ocaso del Orinoco

Hace pocos meses denunciamos en Saparapanda la gran cantidad de salidas de aguas negras que dan directamente hacia el río Orinoco. Mostrábamos en esa oportunidad una serie de fotografías de tuberías de cloacas colocadas en el tramo que va desde Ciudad Bolívar hasta Puerto Ordaz.

Hoy me hicieron llegar un video donde se denuncia una nueva amenaza sobre el río padre. Dentro de pocos meses se instalarán 200 taladros petroleros en las aguas del inmenso río. Hasta el día de hoy, las comunidades no han recibido algún informe sobre el impacto ambiental que esto causará en el ecosistema y por ende en la vida cotidiana de los ribereños.

Sigamos cantando con Serrat: dejad de llorar por el río, que nos han declarado la guerra...


13 enero, 2008

El humor según Aquiles Nazoa

-Un humorista es aquel que toma la sociedad en sus delicadísimos dedos y empieza a jugar con ellos como una marioneta maravillosa.

-El humorista es un hombre de actitud subversiva frente al mundo, un hombre que no se resigna a vivir en la situación que el destino le ha señalado, pero la ama tanto que tampoco puede renunciar a ella y lo que hace es como irla descubriendo por medio del amor, irla desarmando pieza a pieza, a ver qué verdad profunda hay detrás y debajo de aquello que la tradición, las costumbres y los convencionalismos, le dicen ser la verdad válida y, precisamente, del desarmar la pieza humana como un juguete en manos de un niño para ver qué tiene adentro, qué hay de salvable en ella, es de allí de donde surge el humorismo.

-El humor lo que hace es provocar el pensamiento analítico.

-El humorista que no es bondadoso, cuando no tiene un caudal inmenso de ternura en su corazón, entonces, puede serlo todo, menos humorista.

12 enero, 2008

Pequeña enmienda



Es sólo una pequeña enmienda, una nimiedad, una ñinguita, una pequeña pieza que no empobrece ni enriquece a nadie. Vaya, qué les cuesta. Déjenme probar con ésta del tercer piso... De todas maneras, ustedes son los que deciden... Ya sé que me pidieron que no tocara más eso, sé que la palabra del pueblo es la palabra de dios, pero dios como que no ha entendido que puedo seguir jugando. Lo he hecho bien hasta ahora...

Allá ustedes, sacaré esta pieza del jenga y no pasará nada...

06 enero, 2008

Pescado rabioso

Gutenberg reloaded

En este año 2008 se cumplen en Venezuela doscientos años de la introducción de la imprenta a nuestro país. Instalada en Caracas por Mateo Gallagher y Jaime Lamb, esa imprenta, de la cual algunas piezas habían pertenecido a la que intentó traer Francisco de Miranda en su expedición de 1806, inició actividades de edición en septiembre de 1808, publicando nuestro primer periódico, la Gaceta de Caracas, y el primer libro, El Calendario Manual y Guía de Forasteros, de 1810.

Este año será pues, espero, de júbilo para las imprentas, para las ferias de libros para editoriales y estudiosos de la historia. Mientras, y como abreboca, les dejo un video sobre el arte de la impresión.



05 enero, 2008

Ovnis



Me gusta pensar en las largas travesías que los libros hacen para llegar hasta nuestras bibliotecas. Recién salidos de las imprentas, un tejido azaroso de casualidades y destinos hace, cuales hojas en el viento, que los textos marchen hacia los cuatro puntos cardinales y de vez en vez se nos topen como caídos del cielo. Esa maravillosa magia pone en nuestras manos los libros menos pensados. Una vez acaricié, por ejemplo, Crimen y Castigo firmado por un recluso de la cárcel de El Dorado durante la década de los sesenta. En otra oportunidad saltó del estante donde adormecía la primera edición del libro El círculo de los tres soles de Rafael José Muñoz y, en una caminata dominguera, sobre la acera aguardando por algún comprador, me esperaba El universo al derecho, de Jorge Crespo Vivas, libro del cual hablé en otra ocasión, cuyo autor, venezolano, intentaba demostrar que nuestro planeta era plano, como una moneda.

No recuerdo por cuáles vías llegó a mi biblioteca el libro titulado Ovnis, de Antonio Nicolás Briceño Vásquez, impreso en Mérida en 1969. El libro de Briceño, en sus 71 páginas, constituye un libro de divulgación acerca de la posibilidad de vida extraterrestre y de los viajes interplanetarios. En diversos temas que van desde la teoría del origen de la vida, pasando por la exobiología y la astronáutica, Antonio Nicolás Briceño manifiesta en ese libro un enorme interés por las naves espaciales, interés surgido, como lo dice el mismo autor, desde el momento en que fue testigo del avistamiento de un platillo volador en la Sierra Nevada, en Mérida, en el año de 1964, y cuya imagen plasmó en la portada del libro. Ese ferviente interés le llevó a iniciar una relación epistolar con George Adamski, célebre investigador norteamericano de la ufología.

Antonio Nicolás Briceño Vásquez, tal cual como indica la contraportada del libro:

Nació en Trujillo, Venezuela. Hizo estudios superiores alternándolos con viajes por toda Suramérica, Norteamérica y Europa. Formó parte de la primera promoción de Licenciados en Historia de la Universidad de Los Andes. Hizo postgrado en Alemania y Suiza. Actualmente reside en Mérida.


Pero hasta ahora el libro no presenta mayor curiosidad ni se distingue de la inmensa bibliografía sobre el fenómeno ovni, a no ser que conozcamos la otra parte de la historia. Hacia la década de los setenta, Briceño Vásquez se desempeñaba como profesor de Universidad de Los Andes. El primero de junio de 1976 salió temprano de su casa en su volswagen a cumplir con sus actividades docentes. Misteriosamente desapareció. Poco tiempo después apareció su “escarabajo” estacionado en un parque cercano. La Policía Judicial y otros cuerpos de investigación hasta el sol de hoy no han podido dar una explicación valedera sobre el caso. La imaginación popular comenzó a urdir la posibilidad de un secuestro extraterrestre motivado por la información que tenía en su poder el investigador trujillano.

Existen notas sobre el episodio en la prensa regional y nacional de la época. Interesante tema para la investigación...

04 enero, 2008

Recordar es vivir...

Esto me recuerda un viejo cuento de Luis Britto García titulado "Ser", perteneciente a su libro Rajatabla, en el cual se describe la vida de una persona, desde su nacimiento hasta su muerte, en función de los productos y marcas comerciales que ha consumido. El "ser" es, en definitiva, el haber tenido...










02 enero, 2008

¿El primer plagio venezolano?

Quien pretenda describir y organizar la historia de la poesía guayanesa se topará con la incómoda situación de anunciar que el primer bardo de estas tierras fue un plagiario. Así lo afirma Roberto Lovera De Sola en su trabajo titulado “Escritores venezolanos de la época colonial y emancipadora”, trabajo que forma parte de su libro Con el lápiz en la mano, de 1990. Allí puede leerse la siguiente referencia:

Pedro de Padilla: Poeta. Ignoramos sus fechas de nacimiento y muerte. Vivía en Santo Tomé de Guayana […]. Como consecuencia del descubrimiento de la ruta que unía a los ríos Apure y Orinoco hecha por el Capitán Miguel de Ochogavía, Padilla escribió un soneto que está inserto en la relación que sobre este hallazgo escribió Fray Jacinto de Carvajal. […] Sin embargo este soneto no es de Padilla. Es sólo un plagio. J.A. de Armas Chitty demostró que el poema de Padilla es original de Pedro Liñan de Riaza y estaba dedicado al Capitán Bernardo de Vargas Machuca quien lo incluyó en 1599 en su Milicia y descripción de las Indias. Lo que Padilla hizo fue cambiar algunas palabras de circunstancia colocando en su sitio otras alusivas al viaje de Ochogavía.

Los versos compuestos por Pedro de Padilla en 1647 son, al decir de Bartolomé Tavera Acosta, “los primeros versos escritos a orillas de nuestro hermoso río”; además de ser “las composiciones más antiguas que impresas se conocen, aparte de las del Rvdo. Castellanos”. Los polémicos versos dicen así:

Los límites de Apure dilatando
cumpliendo su propuesta y sin agüero
descubriendo y domando con su acero
del rebelde gentil la fuerza y mando;
el bárbaro desorden concertando
del altivo Orinoco el Colón primero,
y el primero de Apure, y César muy guerrero
si Ulises con prudencia aconsejando,
Miguel de Ochogavía, fama y gloria
de Barinas y reino, si remoto
¡peregrina hazaña! Hizo cuanto digo:
honre la edad futura su memoria;
ríjase la presente por su voto
y tendrán guerra y paz, premio y castigo:
Hablo cual testigo,
y como tal en él he contemplado
un gran capitán y un gran soldado.

En 1983 Lourdes Fierro Bustillos publica un exquisito trabajo titulado Realidad e imagen de Venezuela en las Jornadas Náuticas (1648) de Fray Jacinto de Carvajal. En él se aviva la polémica del plagio, argumentando a favor de Padilla. Asevera Fierro Bustillos que la “imitación” era una práctica usual en el manierismo artístico y literario. Es más, un artista era valorado más por su capacidad de copia que por su originalidad. Remata Fierro con las siguientes interrogantes:
¿Puede realmente hablarse de plagio en una época en la que toda obra literaria quedaba expuesta a la imitación? En realidad, lo que aquí aparece como un plagio es característica frecuente de la historiografía colonial.

Quizás la afirmación de J.A. de Armas Chitty, expresada en su libro Guayana: su tierra y su historia, de 1968, que dice tajantemente: “Dada la identidad, con las variantes que se indican, de los trabajos que plagian Padilla y Carvajal, nos complace ofrecer el primer plagio ocurrido en Venezuela, a lo menos del que hasta hoy se tenga noticia”, no sea más, pensamos, que un anacronismo del concepto de plagio. Los conceptos culturales cambian con la historia y la geografía, por lo cual el “amor”, la “familia”, el “libro”, etc., son muy distintos cuando se habla desde lugares y tiempos diferentes a los nuestros.